sábado, 14 de noviembre de 2009

Laicismo.


«La prosperidad de la que todos disfrutamos no proviene de la democracia, que es un concepto reciente, sino del laicismo.
La separación de poderes entre Iglesia y Estado, así como el gran crecimiento de la ciencia, fuente de la prosperidad que hoy poseemos, proviene de ahí. »



Peter Watson.
Historiador e intelectual británico (1943-)

3 comentarios:

Pablo Hernández Pérez dijo...

Correcto. Las Constituciones democráticas han alcanzado la madurez sólo después de que sus gobiernos rompieran muchos de los hilos que les unían a las instituciones religiosas, y gracias a la lucha que filósofos, científicos, librepensadores, humanistas y personas decididas entablaron en el pasado con los viejos poderes religiosos y políticos. Se han establecido nuevos valores y derechos representados, por ejemplo, por la Declaración de Derechos Humanos o el Sufragio Universal, o por la consolidación de organizaciones no gubernamentales como Greenpeace o Médicos del Mundo. Parece poco viable que estas manifestaciones morales hubiesen logrado consolidarse si los viejos poderes religiosos, obsesionados con monopolizar el concepto de lo bueno y de los malo, siguieran ostentando el poder que, afortunadamente, han perdido gradualmente en el último siglo.

Un saludo.

Äriastóteles Lumínico dijo...

Excelente punto de vista.

Anónimo dijo...

http://www.watchtower.org/s/bh/article_01.htm
saludos