viernes, 26 de septiembre de 2008

El cristianismo al descubierto

Paul Heinrich Dietrich (o Paul-Henri Thiry, en su versión francesa), barón de Holbach, nació en 1723 en Edesheim, Palatinado, región de habla alemana fronteriza con Francia. Tras la muerte de su madre, su tío Franciscus, quien a finales del XVII había emigrado a París, consiguiendo amasar una gran fortuna y el título de barón, se encargó de su educación. Holbach estudió en la Universidad de Leiden, el centro europeo más avanzado en el estudio de las ciencias de la naturaleza y un foco de pensamiento ilustrado y laico en una Holanda relativamente tolerante. En 1749 volvió a París y se instaló en su gran mansión de la calle Saint-Roch. Holbach colaboró con casi 400 artículos a la Enciclopédie de Diderot, en particular sobre física y química, a la que apoyó económicamente en momentos difíciles, y convirtió sus comidas y tertulias en el salón de Madame d’Holbach («la sinagoga») en un gran centro intelectual frecuentado por Diderot, Voltaire, D’Alembert, Rousseau, Buffon y algunos extranjeros de paso por París (David Hume, Benjamin Franklin, Laurence Sterne, etc.). Holbach se convirtió en el gran promotor y difusor de las ideas ateas en la Europa ilustrada. De todos sus libros, el más importante es Sistema de la Naturaleza, una de las obras fundamentales del movimiento ilustrado y la cultura europea, que en el momento de su publicación provocó una conmoción como pocas obras filosóficas lo han hecho.



En noviembre de 1769 estaba ya impreso el Sistema de la Naturaleza. A principios de 1770 se vendía en París a dos luises, un pequeño tesoro. La avidez por conseguir el libro fue sólo superada por el celo policial para impedirlo y localizar a los responsables. Se llegó a ofrecer una recompensa a quien denunciase al autor. El clero la condenó en su Advertissement de 1770. El mismo año, el Parlamento la prohibió y ordenó su quema pública. Los escasos ejemplares requisados —todos guardaban celosa y arriesgadamente un libro tan atractivo como caro— fascinaban incluso a los magistrados, que se quedaban con ellos. Fue condenado por la Iglesia y pasó a formar parte del Índice. Pero las ediciones se sucedieron una detrás de otra.
«Un aprendiz recibió de un vendedor ambulante llamado Lécuyer —escribe Diderot a su amiga y confidente Sophie Volland—, como pago o por alguna otra razón, dos ejemplares de El cristianismo al descubierto, y vendió uno de ellos a su maestro. El vendedor, su mujer y el aprendiz fueron arrestados y puestos en la picota, azotados y marcados; el aprendiz, condenado a nueve años de galeras, el vendedor a cinco y la mujer a un asilo para toda la vida». El cristianismo al descubierto, publicado anónimamente (se atribuye «al difunto señor Boulanger») en 1761 en Nancy y en 1767 en Amsterdam (aunque en esa edición se lee Londres) fue uno de los libros más buscados y leídos del siglo XVIII, y hoy sigue tan vigente como entonces.
Holbach murió en París en 1789, en vísperas de la revolución.

La ICAR siempre lideró la lucha por la libertad de expresión y pensamiento . . .

7 comentarios:

omalaled dijo...

Me lo apunto :-)

Salud!

erkebrand2001@hotmail.com dijo...

Hace poco, busqué en una librería cristiana, algùn libro que tratara sobre el budismo. Encontrè uno llamado "El loto y la cruz" escrito por un hindù. Me causó gran extrañeza que, siendo un libro reciente, el mensaje era bastante belicoso en contra de la religión budista. Al parecer, es un acaracterísitica del catolicismo en especial el ver a otras religiones como enemigas a las cuales desmentir.
Mientras se mantengan en la posición de "explicar los errores" de las otras religiones, el cristianismo y el catolicismo en especial estarán al lado de la polìtica y la guerra.
¿como puede estar mal una religiòn que telleva ser mejor como persona, a practicar la compasión y la layuda a los demàs?.

asimov dijo...

Espero sea una lectura fructífera.

saludos omalaled.-

Evil Preacher dijo...

Creo que el Cristianismo al descubierto y El sistema de la naturaleza has sido publicados recientemente en español. Un gran hombre, sin duda; lo que es deprimente es que su obra siga tan vigente hoy como entonces y que haya que seguir escribiendo libros similares. En todo caso los medios para difundirlos son más eficaces y se encuentran ambas, en su versión original, en Wikisource, dejo los enlaces: Le Christianisme dévoilé y Système de la nature. También está Théologie portative, un pequeño diccionario con entradas como esta:
Inmenso: Dios es inmenso, está en todas partes, lo llena todo. Luego ¿está en mi cuando hago una tontería? ¡En absoluto, sobobo! Él está en todas partes, sin estar, sin embargo, en usted ¡Ah! entiendo; es un misterio.

asimov dijo...

Gracias evil por la info. Lástima el francés...

salu2.

Russelliano dijo...

He leído, en edición anterior a la actual de Laetoli, el Sistema de la Naturaleza. Es de una lógica y precisión tal, que bien la pueden envidiar supuestos filòsofos contemporáneos. Más apasionadamente pero no menos profundamente que Hume, dejó los absurdos de la religión en evidencia.
Espero que Laetoli distribuya en Argentina "EL cristianismo al descubierto", estoy seguro que será un placer leerlo.

Anónimo dijo...

He leido este libro, y la verdad es que me ha ayudado a que pensamientos y reflexiones que rondaband desde hace años en mi mente se han confirmado. Aunque esta escrito en el XVIII se puede, practicamente, proyectar a nuestra epoca y a otras religiones.